img_20181004_141951997

“Hoy lo disruptivo no es la aparición de tecnologías totalmente novedosas sino el acceso a esas tecnologías”

Guillermo Freund, directivo de CADIEEL, charló con periodistas en el almuerzo previo al evento “Internet de las Cosas: la (R)evolución de los negocios”, que se realizó el jueves pasado en la sede de la entidad. “El mundo está evolucionando hacia una nueva etapa conocida como Industria 4.0 en la que nuevas tecnologías e innovaciones impactarán en la producción de bienes y servicios, en las gestiones de los gobiernos y en la vida cotidiana de los ciudadanos, lo que modificará sustancialmente la economía y los modelos de negocio de las empresas”, explicó.

Lo disruptivo de este momento no es la aparición de tecnologías totalmente novedosas sino el acceso a esas tecnologías que hasta hace no mucho tiempo tenían la limitación del costo de implementación. Al existir ahora sistemas de fácil y rápida conectividad y de costos muy bajos, que sabemos que van a seguir bajando, aparece la posibilidad de digitalizar muchos aspectos más de nuestra vida cotidiana y de los aspectos públicos, educativos, empresarios, etc. CADIEEL con este proyecto apunta definitivamente a mostrar y demostrar lo que ya se hace en la industria argentina”, agregó.

Lo que nosotros vislumbramos es una industrial electrónica en crisis en cuanto a su modelo tradicional y una oportunidad a partir de la posibilidad de poder agregarle a las habilidades y capacidades de producción y diseño como valor agregado. ¿Cuáles son los dos elementos básicos de esta industria? Los RRHH y la capacitación o capacidades técnicas de muy alto nivel que existen en la Argentina, y hay que cuidarlas porque también son muy demandadas, y una industria electrónica con equipamiento e instalaciones muy modernos que existen, aún en crisis, porque en los últimos años las empresas se han podido equipar gracias a las políticas de protección industrial. Identificamos una oportunidad realmente atractiva: dejar de ser simples proveedores de partes, placas o semielaborados y pasar a ofrecer sistemas que requieren diseño, relevamiento, desarrollo, instalación y posventa. Es un modelo de negocios totalmente distinto porque en algunos casos lo que se vende es el producto y en otros lo que se ofrece es la solución y su administración”, detalló Freund minuciosamente.

Internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés) forma parte de la Industria 4.0 o economía del conocimiento y contribuirá a mejorar la eficiencia, a bajar los costos y a crear nuevos productos y servicios en un ecosistema que sumará nuevos jugadores para completar la oferta (a diferencia de las industrias tradicionales en las que en la mayoría de los casos predomina el efecto de desplazamiento) y cuyo éxito dependerá de darle lugar a empresas de diversos tamaños y capacidades junto a científicos y a start ups.

En la actual emergencia económica, fiscal y externa que atraviesa la Argentina, debería entenderse que este ecosistema basado en la electrónica argentina (EA) puede generar crecimiento de la actividad económica, con el consecuente aumento de la recaudación tributaria, brindar nuevos empleos bien remunerados y de alta productividad y contribuir a mejorar el perfil de la balanza comercial.

Distintos estudios sitúan la contribución de IoT al crecimiento del PBI en países desarrollados en el orden del 1,5% al 2% para los próximos años. En la Argentina tanto su impacto directo como los indirectos en casi todas las actividades económicas podría ser sustancialmente mayor. “Las proyecciones de CADIEEL indican que si la Argentina avanza decididamente y sin demoras en esta dirección en 5 años las exportaciones impulsadas por el ecosistema de IoT podrían rondar los u$s 7.500 millones con un saldo comercial netamente favorable lo que contribuirá a solucionar la restricción externa, verdadero talón de Aquiles de la economía argentina”, estimó Freund.

En este marco, el aporte del gobierno nacional y de los gobiernos locales es inestimable no sólo por el apoyo a través de recursos directos, sino también por el aporte de otros recursos de ínfimo costo. Entre estos últimos se pueden señalar las siguientes acciones:

1) contribuir a darle visibilidad a la temática;

2) vincular a los actores actuales y potenciales (sólo el Estado tiene la potencia para armar esta red y para apoyar iniciativas que conduzcan a ello);

3) reunir y difundir información;

4) establecer regulaciones que mejoren las condiciones de vida, producción y seguridad (tales como trazabilidad de medicamentos y alimentos, seguridad vial, etc.) y que creen mercado para empresas locales productoras y desarrolladoras de soluciones vinculadas a IoT.

En síntesis, CADIEEL propone integrar la Argentina al mundo de manera efectiva a través de un camino virtuoso liderado por el sector electrónico argentino con un portfolio de soluciones tecnológicas trasversales a todas las industrias. En caso de no realizarlo las consecuencias no podrían ser otras que la pérdida de competitividad (otros lo están haciendo y lo van a hacer); una mayor pérdida de puestos de trabajo; una menor calidad de vida; una menor inversión y un mayor déficit comercial externo. En ese caso la pérdida en términos de PBI será más que proporcional. “Con Internet de las Cosas nos encontramos frente a una oportunidad única para el crecimiento del país porque contamos con todos los recursos para generar valor, desarrollo, exportación de conocimiento y servicios, en fin, un ecosistema que sólo traerá derrame positivo hacia el país en su conjunto”, concluyó Freund al cierre del evento que contó con la presencia de empresas como Comsi, Exo, BGH Tech Partner y Valid que presentaron sus casos de éxito y funcionarios de gobierno que compartieron su mirada sobre las iniciativas en la esfera pública.